La ciudad fué llamada Tamisa por los romanos y desde aquí mantuvieron un importante comercio, aprovechando la via Apia, que unia a Málaga y Cádiz.
Los àrabes ocuparon durante siglos la ciudad, hasta la llegada de los Reyes Católicos en 1.492.
Su privilegiada situación, a la falda de la montaña y frente al Mediterráneo, con su clima especialmente benigno, ha hecho de la Mijas actual una ciudad casi exclusivamente turística, que aùn conservando sus tradiciones, ha sido capaz de crear una extraordinaria infraestructura a este fin. Más de cien urbanizaciones, campos de golf, hoteles, parque acuático y otras instalaciones residenciales y deportivas, con doce kilómetros de playas bien cuidadas, seleccionadas por la C.E. con la bandera azul, le han valido ser elegida como residencia permanente, por ciudadanos de todos los paises de Europa, que hoy conviven en Mijas con una calidad de vida excepcional.
El casco urbano, conserva todas las características de una ciudad árabe y pasear por sus calles es recrear la historia. Sería una buena ocasión, aprovechar este paseo para deleitarse con el conocido "guiso de patas" o "callos".
Finalizar el recorrido con la vistas que nos ofrece el Balcón del Mediterráneo, nos pueden dejar un recuerdo imborrable de la visita a esta ciudad.