Siguiendo el clásico estilo musulmán de construir fortalezas, la Alcazaba malagueña de Bobastro fué edificada en la falda del monte Gibralfaro (Yabal Faruk, es decir montaña del faro), desde donde se puede divisar hasta la costa africana, pudiendo considerarse la fortificación militar mas importante que se conserva del periodo hispanomusulmán.
Según el historiador árabe Maqqari, fue Badis el Ziri, rey de Granada, quien la mando construir entre los años 1057 y 1063, siendo los palacios interiores transformados por los posteriores reyes nazaríes, siguiendo la estética de la Alhambra de Granada.
Poseía dos recintos amurallados con numerosos torreones y varias puertas cerraban el paso a la vez que monumentalizaban el recorrido. La mas importante de todas las puertas es sin duda la de las columnas, llamada así por haberse empleado en sus jambas dos columnas romanas estriadas, la del "Arco del Cristo" y la de "Los Arcos de Granada", y que se abre al patio de armas.
Los Reyes Católicos se hospedaron en la Alcazaba después de la conquista de Málaga, y posteriormente la habitó también el Rey Felipe IV.
En 1931 fue declarada monumento nacional.
Al pie de la colina de la Alcazaba se encuentra el Teatro Romano, parece se que data de la época augusta y sufrió una remodelación probablemente durante el mandato de los Flavio, parte de sus fustes y capiteles fueron aprovechados por los árabes en la construcción de la Alcazaba.