LA SEMANA DE PASION

La Semana Santa malagueña es especial , no solo se vive en estos dias, sino que impregna durante todo el año la vida social malagueña, con ese extraordinario fenómeno cofradiero que, se desborda por toda la ciudad. Malagueños, sin distinción de credos ni culturas, se integran con especial fervor, en la Semana de Pasión, que aún conservando todos sus rigores religiosos, trasciende estas fronteras y se adentra en las raíces más profundas de nuestra cultura secular, uniendo a sus gentes en ese respeto a veces silencioso a veces expresivo de la contemplación de las imágenes y desfiles procesionales. Málaga se convierte en un hervidero especial de amores y pasiones y por encima de todo en una amalgama impresionante de sensibilidades, en un pueblo que hasta en estas ocasiones quiere ser libre y así lo manifiesta , entre sentimientos que lejos de separar, unen profundamente a sus gentes en el más acentuado y sentido malagueñismo.
Las gentes se aposentan en las aceras. muchas horas antes del paso de los desfiles, para ver pasar los tronos con sus vírgenes y cristos, que muestran paso a paso la Pasión del Señor y el Dolor de su Madre, dolor que los malagueños sienten como propio y lo viven intensamente.

Las calles se llenan de fervor religioso que el olor de la cera de las miles de velas que adornan los tronos, junto con el azahar y los claveles embriagan los sentidos. Las saetas profundizan más aun en el sentir de los que ven pasar los pasos, en los hermanos de tronos que los llevan, en los nazarenos que los acompañan. La Semana Santa de Málaga, es especial, es el sentimiento profundo de una cultura secular, que cada año salta a la superficie, con renovados acentos.

[ Menu ]