PICASSO Y OJEN

Oleo sobre lienzo de 46 x 33 cm. (ovalado) pintado en Ceret en Mayo o Junio de 1912, Museo de Arte Moderno de Villenueve D'Ascq. Daix.

Tras su llegada a la ciudad de Ceret, en los Pirineos franceses, el 18 de Mayo de 1912, en el que muestra lo cerca que se sentía de España, de su familia y de sus amigos de Barcelona.

 Al principio de Mayo había pintado los dos pequeños bodegones ovalados, que eran un recuerdo de su visita con Braque a El Havre, en el mes de Abril. En menor escala, pero utilizando la forma ovalada y algunos otros motivos, incluso cartas, Picasso produjo este Bodegón Español.

 Hay dos bocetos, que fueron mostrados junto con la pintura en la exposición de Picasso y Braque en el Museo de Arte Moderno de Nueva York en 1989-90. Ambos bocetos son rectangulares, lo que no significa que Picasso no tuviese la idea de una pintura ovalada. Un elemento común en los dos bocetos y en la pintura es una botella de un anís español llamado Ojén, cuyo nombre aparece en las tres botellas, otro es un fragmento de la cabecera del periódico de Barcelona, La Publicidad ; ICIDAD en el menor de los bocetos, CIDA en el otro, y CIDAD en la pintura. En otros motivos el cuadro se aparta de los bocetos. Ambos dibujos tiene un cartel de toros a la izquierda, anunciando (parcialmente) una Corrida de Toros, con un "QUI" asomando sobre el. Ambos son mucho más precisos en cuanto al contenido de la botella, mostrando parte de AGUARDIENTE, debajo y a la izquierda de OJEN, por el anís. Los dos muestran un misteriosa tarjeta en la parte inferior izquierda, con cuatro copas impresas en ella y una animación y confianza en los rótulos que Picasso ratifica en el cuadro.

 Pintando en un diseño oval, Picasso proporciona una gran estabilidad dando a la composición una mesa y colocando sobre ella tres copas y un frasco cuadrado en el fondo a la izquierda, delante de la botella un vaso redondo más convencional, con una cigarrillo delante del él, y a la derecha de la botella una copa y cuchara resplandecientes con un varilla en medio que parece haber estallado en llamas como el dibujo que un niño haría del sol, el cual se ha sugerido que pudiera tratarse de un cáliz. El periódico, La Publicidad está cuidadosamente doblado. A la izquierda hay un jarro que según dice Joan Rosselet se trata de un tintero, situado convenientemente delante de un sobre cuya dirección puede leerse parcialmente, así que como leemos "Don/Barcel", Daix y Rosselet deben estar en lo cierto al sugerir que es una carta de Picasso a su padre en Barcelona, presumiblemente escrita en aquel café. Finalmente hay un último detalle español, una entrada para los toros , con los colores de la bandera nacional española, rojo y amarillo, con letra negras pintadas en Ripolin, así que como Daix y Rosselet sugieren, da el efecto de un collage.

 Sol, se refiere a la parte soleada de la plaza y Sombra a la sombreada. A través de la entrada hay un pincel con muchas cerdas suaves y un punto, situado horizontalmente como si pretendiera ser tan poderoso como una espada.

 El conjunto muestra claramente que se trata de una pintura española. Hay algo sobre la frialdad de los grises en la mayoría de los bodegones y la severidad de las formas, que recuerdan las pinturas religiosas del del siglo XVII, de artistas como; El Greco, Zurbarán, y Murillo, encarnando la tradición de austeridad y disciplina, quizás la parte sombría de la zona de sombra del ruedo. Esto contrasta con los fondos libremente pintados en rosa y gris, seguramente un cielo más que una pared, y sugiriendo, tristemente, un sol poniente. Solo en el frente hay una expresión del optimismo español expresado en el brillante rojo y dorado ( y quizás también en la presencia física del pincel). Indudablemente "El Bodegón Español" no está pintado con la exquisita disciplina y claridad de los dos "Recuerdos del Havre" de Picasso, pero está ejecutado con una gran densidad y pasión.
 
 

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