En 1959, y editado bajo el patrocinio del Principado de Mónaco, el abate Breuil y el Dr, Obermaier, publicaron sus estudios sobre la cueva y a partir de entonces empezó a dársele la categoría que se merece y, que a lo largo de los años ha ido
incrementándose.
En las diferente excavaciones realizadas en la cueva se han encontrado numerosos restos de cerámica decorada, copas, punzones y otros objetos, siendo su mayor descubrimiento un ídolo femenino de unos seis centímetros de altura que se conoce como "La Venus de Benaoján", pero la fama de "La Pileta" se debe principalmente, a las pinturas y grabados prehistóricos que adornan su interior y que se atribuyen al paleolítico superior.
Entre los animales que se representan existen gran cantidad de cabras, caballos, ciervos, búfalos, etc., destacando también el gran número de peces, algunos de gran tamaño, que llegan a medir hasta dos metros de largo.
La Cueva está constituida por galerías a distintos niveles que se conocen con nombres como; Gran Sima, Reina Mora, Térmopilas, Murcielago, del Laberinto, etc. En algunas de estas salas el techo se encuentra hasta a 15 metros de altura, destacando por su gran tamaño La Gran Nave Central, con un recorrido de más de 60 metros.